Universidad de Antioquia

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Aprender en equipo*

Así como debemos llegar a un acuerdo con el proceso continuo de cambio que ocurre dentro de nosotros como individuos, también debemos entender el proceso mediante el cual los grupos aprenden y se desarrollan, y confiar en él.

En su libro La Quinta Disciplina, Peter Senge declara: "Dominar el aprendizaje en equipo es un paso crítico para formar organizaciones de aprendizaje". El aprendizaje en equipo crece al enfrentar y resolver problemas de modos que nos enseñan más acerca de nuestros propios recursos y estímulos para crecer, y los de los demás miembros del grupo.

Sabemos que estamos aprendiendo en equipo cuando crece la habilidad de éste para:

  • Aprovechar la contribución única de cada miembro,
  • Tomar decisiones y actuar como una unidad y
  • Adelantarse a la necesidad de cambio sin esperar a que suceda una crisis.

Cuando un equipo sobrevive a momentos difíciles, o se queda varado y logra salir, o se enfrenta a importantes desafíos y puede dominarlos, tiende a robustecerse.

Resolver problemas juntos –aprender juntos- es lo que crea el espíritu de equipo. Las tormentas y las crisis no son la única forma. Muchas veces, compartir la experiencia de discutir a fondo sus diferencias y llegar a un punto de vista o misión común, sirve para que las personas se conviertan en una unidad.

El vehículo principal para desarrollar la capacidad de aprendizaje de un equipo es la autorreflexión grupal, o capacidad de escuchar y responder a la realimentación proveniente tanto del medio externo como de las propias filas del equipo. Además se requiere un sentido de propósito común y la capacidad de los miembros para comunicarse entre sí de una forma que dé cabida a las diferentes perspectivas y talentos.

Autorreflexión grupal

Los grupos existen con dos propósitos: hacer una tarea y cumplir con las necesidades comunitarias o relacionales. Cualquier cosa que haga el grupo, afecta ambos aspectos de la vida de grupo.

Si queremos afrontar el cambio en lugar de esperar a que suceda una crisis, debemos aprender y practicar el arte de la auto-observación continua. ¿Sabemos bien cuál es nuestra tarea? ¿Reconocemos y aprovechamos la contribución de cada miembro?

Una técnica muy conocida para la autorreflexión grupal es dar consejos cuando ya sucedió algo. El equipo se reúne después de un evento y observa cómo se desempeñó, para debatir cómo hacerlo mejor la vez siguiente.

Para ayudar a un equipo, uno debe saber lo siguiente:

  1. Cómo ver al grupo no como una colección de individuos, sino en términos del "grupo como un todo", como un sistema de personas interrelacionadas.
  2. Cómo hacer un seguimiento de lo que está haciendo el grupo en términos de sus relaciones y también de sus tareas.
  3. Cómo ayudar al grupo a llegar a un acuerdo.
  4. Cómo confiar en la maduración natural del grupo o en el pasaje del egoísmo a la sinergia, y alentar a sus integrantes.

  1. Cómo aprender a ver el grupo como un todo
  2. Los dos componentes principales de los equipos como sistemas son los individuos dentro del grupo y el grupo como un todo. Para esto usamos palabras como atmósfera, moral colectiva, productividad, cohesión, sinergia y cultura, que son características de todo el grupo.

    Si tenemos la fortuna de haber vivido varias experiencias grupales, es posible que hayamos notado que los grupos tienen personalidades propias, igual que los individuos. Algunos son pragmáticos, otros son idealistas. Algunos tienen un tono muy intelectual y pensante, otros están más orientados hacia los sentimientos. También tienen necesidades similares a las de una persona: de sentido de eficacia y propósito, de realimentación del mundo exterior y hasta de quedarse solo en ocasiones.

    Cuando vemos el grupo como un todo, usamos el "pensamiento sistémico". Los miembros del grupo están dispuestos a arriesgarse por los demás, a esforzarse al máximo para hacer lo que les corresponde, con la confianza de que si en el futuro su propio rendimiento no es el ideal, alguien hará lo mismo por ellos.

  3. Cómo atender las necesidades de las tareas y las relacionales
  4. El nivel relacional de una comunicación siempre se recibe, seamos o no conscientes de ello. Para aprender de la autorreflexión grupal, es importante saber qué está haciendo el grupo en el nivel de las tareas y en el relacional, pues el logro de aquellas dependerá del grado de confianza en la relación. No basta con aceptar quién hará qué, sino que las personas se sientan bien trabajando juntas y responsables del trabajo.

  5. Cómo ayudar a un equipo a llegar a un acuerdo
  6. Llegar a un acuerdo requiere compromiso y esfuerzo por parte de cada miembro del equipo. Es un proceso tendiente a generar confianza mutua y aprendizaje.

    Los distintos miembros contribuyen con cosas diferentes. Algunos están más orientados hacia la tarea y tienen buenas ideas que mantienen al grupo concentrado en ella. Otros están más orientados hacia las relaciones y pueden ofrecer apoyo, aliento y reconocimiento. Otros se sienten cómo dos con el conflicto y las diferencias y son de gran ayuda cuando el grupo tiene que sacara ala superficie un conflicto oculto.

    Una función que muchas veces se descuida es probar si hay consenso. Demasiadas veces suponemos que lo hay porque todos los que se expresan están, al parecer, de acuerdo. Más tarde, se enteran que algunas personas no participan nunca en una discusión a menos que se las interrogue. Se las podría invitar diciéndoles: "¿Qué piensan los demás de esto?" o "¿Qué piensas, María?" Es peligroso dar por sentado que hay consenso, sin verificarlo.

  7. Cómo alentar el proceso natural de desarrollo del grupo

Los grupos y los equipos, como las personas que los componen, tienen una necesidad inherente de aprender y expandir sus capacidades. Si comprendemos las etapas por las que pasa un equipo a medida que madura y se convierte en una unidad de alto rendimiento, podemos ayudarlo a atravesarlas más conscientemente.

Pensemos en la analogía de cómo lo hace un individuo. Primero, de bebés, somos muy dependientes de los demás y no tenemos muchos recursos. En esta etapa, necesitamos mucha atención por parte de los adultos. Al seguir creciendo, encontramos más y más cosas que podemos hacer solos, pero seguimos necesitando la guía de los adultos, que nos ayude a saber si lo que estamos haciendo está bien. Luego, de adolescentes, queremos gozar de libertad para hacer las cosas a nuestro modo, y hasta para cometer nuestros propios errores y aprender a cuidarnos solos. Cuando alcanzamos la primera etapa de la adultez, dominamos ciertas habilidades de la vida, pero seguimos estando una curva de aprendizaje todavía muy pronunciada. Finalmente, en la adultez propiamente dicha, nos concentramos no tanto en mejorar como en devolver al mundo lo que aprendimos.

Las cinco etapas del desarrollo de un equipo

Etapa 1:

La etapa de la inclusión/identidad

LO QUE EL EQUIPO TIENE QUE APRENDER: ¿Por qué estamos aquí?

NIVEL DE LAS TAREAS: Los miembros necesitan un propósito grupal.

NIVEL DE LAS RELACIONES: Los miembros necesitan un sentido de pertenencia o inclusión

CÓMO FOMENTAR EL APRENDIZAJE EN EQUIPO: Invitar a los miembros a comentar su sentido del propósito grupal y ayudar a cada persona a sentirse reconocida y necesitada en relación con ese propósito.

Etapa 2:

La etapa de las reglas y funciones

LO QUE EL EQUIPO TIENE QUE APRENDER: ¿Qué se espera de mí/nosotros?

NIVEL DE LAS TAREAS: ¿Quién es responsable de qué? ¿Cuáles son nuestros criterios de rendimiento y de procedimientos?

NIVEL DE LAS RELACIONES: ¿Podré hacer lo que se espera de mí? Se valorará mi contribución?

CÓMO FOMENTAR EL APRENDIZAJE EN EQUIPO: Desarrollar procedimientos acordados para la toma de decisiones, la delegación y la evaluación

Etapa 3:

La etapa de la acción

LO QUE EL EQUIPO TIENE QUE APRENDER: Cómo actuar unificadamente.

NIVEL DE LAS TAREAS: Las mejores maneras de lograr nuestro propósito.

NIVEL DE LAS RELACIONES: Cómo manejar las diferencias de estilos y valores. Los miembros necesitan sentir que se reconoce su singularidad.

CÓMO FOMENTAR EL APRENDIZAJE EN EQUIPO: Alentar e inspirar seguridad para expresar puntos de vista divergentes e ideas originales.

Etapa 4:

La etapa de auto-evaluación

LO QUE EL EQUIPO TIENE QUE APRENDER: Confianza en su capacidad para actuar Unificadamente y crear de continuo mejores formas de alcanzar el propósito del equipo.

NIVEL DE LAS TAREAS: Elaborar nuevas y mejores políticas y procedimientos.

NIVEL DE LAS RELACIONES: Cómo estar abierto a la realimentación proveniente del grupo y del exterior.

CÓMO FOMENTAR EL APRENDIZAJE EN EQUIPO: Hacerse preguntas auto-reflexivas que fomenten el sentido de unidad, usando palabras como "nuestro" y "nosotros"; por ejemplo: "¿Esto apoya los objetivos de nuestro equipo?" y "¿Estamos todos de acuerdo con esto?"

Etapa 5:

La etapa de la creatividad y la renovación continuas

LO QUE EL EQUIPO TIENE QUE APRENDER: ¿Por qué continuar? ¿Cuál es el próximo paso? ¿Necesitamos una nueva motivación o un cambio en la estructura?

NIVEL DE LAS TAREAS: Planear formas de modificar o adaptar el propósito del grupo en respuesta a la realimentación de la compañía o el mercado.

NIVEL DE LAS RELACIONES: ¿Sigo siendo necesario aquí? ¿De qué necesito desprenderme para seguir desarrollándome dentro de este grupo?

CÓMO FOMENTAR EL APRENDIZAJE EN EQUIPO: Crear conversaciones y rituales para ayudar a las personas a desprenderse de lo viejo a fin de hacer sitio a lo nuevo. Celebrar logros. Criticar errores. Resumir lo que aprendimos juntos.

De qué manera aprender en equipo lo ayuda a uno a volverse indispensable para su organización y sus clientes

  1. Muchas veces, los obstáculos para la eficacia del grupo parecen surgir de los problemas de personalidad de los individuos, del hecho de que son "personas difíciles", cuando en general hay una dinámica de grupo que también opera en estos casos. Si uno está aprendiendo dentro del equipo, sabrá cómo trabajar con el problema sistémico y también con el problema individual.
  2. Si entiende lo que el grupo está tratando de hacer en el nivel de las relaciones y la tarea, puede ayudarlo a identificar las fuerzas más sutiles que propenden al progreso de la tarea o lo obstaculizan.
  3. Si conoce las etapas de desarrollo por las que pasan los grupos, podrá ayudarlo a tomar más conciencia de lo que debe hacer para llegar adonde desea.
  4. Su capacidad para ver el grupo como un todo, le permitirá mostrar a los demás que ideas y estilos aparentemente conflictivos en realidad se complementan cuando se ven dentro de un contexto.

De qué manera aprender en equipo puede ayudarlo a uno a evitar o enfrentar la crisis

  1. A medida que el poder y la autoridad se descentralizan en el entorno laboral, se trabaja cada vez más en grupos o equipos autónomos. Por ello, es muy importante entender su dinámica para ayudarlo a tomar medidas decisivas.
  2. Si está pasando por una crisis personal en respuesta a otra externa, será bueno para usted contar con el apoyo de amigos o colegas que se preocupan.
  3. Y recuerde...

    • La vitalidad de los grupos depende del sentimiento de pertenencia y confianza compartido por sus miembros.
    • Un propósito compartido también es vital.
    • Ciertos conflictos son inevitables en un grupo variado. Se necesitan mecanismos para hacer surgir las diferencias, resolverlas y aprender de ellas.
    • Si un grupo desea ser cada vez más efectivo, algunos de sus miembros deben dirigir al resto para que reflexione acerca de si la cultura grupal apoya esta misión.


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